Enero trae dos cosas a la vez: los presupuestos anuales y las ganas de cambiar lo que no funcionó el año pasado. En muchas empresas y comunidades, la limpieza está en esa lista.

El freno casi siempre es el mismo: "¿y qué hago con la persona que viene desde hace años?". La respuesta corta es que no tienes que hacer nada, porque lo resuelve el convenio. La larga merece cinco minutos, porque hay plazos que si se pasan, se pagan.

Qué es la subrogación, en cristiano

Cuando una empresa de limpieza sustituye a otra en el mismo centro de trabajo, la plantilla adscrita a ese centro pasa a la empresa entrante, con su antigüedad, su categoría y sus condiciones. No hay despido ni finiquito, y el trabajador no pierde nada.

Lo regula el convenio colectivo estatal del sector de limpieza de edificios y locales, y no es opcional: se aplica aunque ninguna de las dos empresas quiera.

La condición de los cuatro meses

La regla que hay que tener en la cabeza: se subroga a la persona que lleva al menos cuatro meses adscrita a ese centro antes del cambio, con independencia de su tipo de contrato o de su jornada.

De ahí salen las consecuencias prácticas:

  • Si alguien lleva tres meses en tu centro, no entra en la subrogación.
  • Si alguien lleva ocho años, entra con sus ocho años de antigüedad.
  • Si está de baja, de excedencia o de permiso, también entra.
  • Da igual que sean dos horas al día: entra igual.

Esto es importante cuando la empresa saliente hace movimientos raros en los últimos meses. Si de pronto aparece gente nueva adscrita a tu centro poco antes del cambio, conviene mirarlo con calma.

La documentación que hay que pedir

Aquí es donde se complica si no se hace bien. La empresa saliente está obligada a entregar a la entrante, con un plazo determinado antes del cambio, un paquete de documentación:

  • Relación del personal adscrito al centro, con nombre, antigüedad, categoría, jornada y horario.
  • Copia de los contratos de trabajo.
  • Los seis últimos boletines de cotización a la Seguridad Social.
  • Justificación de que no hay deudas salariales ni de finiquitos pendientes.
  • Situación de bajas, permisos y excedencias.
  • Copia de los pactos o mejoras que se apliquen a esa plantilla por encima del convenio.

Si esa documentación no llega, la subrogación no puede hacerse bien y el problema acaba salpicando al cliente, que es quien tiene el centro. Por eso, cuando comunicas la rescisión a tu proveedor actual, conviene recordarle por escrito esta obligación.

Cuatro errores que salen caros

Avisar tarde. Los contratos de limpieza suelen llevar un preaviso de uno o dos meses. Si lo pasas por alto, te comes otro periodo completo.

No hacerlo por escrito. Un correo con acuse vale. Una conversación telefónica, no.

Elegir por precio sin mirar la plantilla. Si el presupuesto entrante no ha calculado bien el coste del personal que va a subrogar, o sube después o recorta horas de servicio. Las dos cosas son malas.

Dejar un día sin servicio. El cambio debe ser a fecha cerrada: la saliente acaba el 31 y la entrante empieza el 1. No hay motivo técnico para que haya hueco.

Lo que sí puedes cambiar, y lo que no

Con la subrogación te quedas con las personas, pero no con el plan de trabajo. Eso sí se puede rehacer entero: frecuencias, horarios, tareas por zona, maquinaria y consumibles. De hecho, es lo que suele arreglar el problema, porque muchas veces la persona que limpia hace lo que puede con las horas que le han asignado.

Nosotros, cuando entramos en un centro con personal subrogado, hacemos dos cosas antes del primer día: sentarnos con la persona para saber cómo funciona el edificio de verdad —ella lo sabe mejor que nadie— y rehacer el plan por zonas con el cliente. Casi siempre hay tareas que sobran y otras que faltan.

Los plazos que nosotros pedimos

Para que un cambio salga limpio:

  • Un mes y medio antes: visita y presupuesto cerrado por escrito.
  • Un mes antes: comunicación de rescisión a la empresa saliente y petición de la documentación de subrogación.
  • Quince días antes: recepción y revisión de esa documentación, cálculo definitivo y firma.
  • Día 1: arranque con el plan nuevo, altas de acceso hechas y supervisor presente esa primera semana.

Si algún paso se retrasa, avisamos y movemos la fecha. Empezar sin la documentación revisada es la mejor forma de tener un problema laboral en tres meses.

Antes de pedir presupuestos

Ten a mano los metros por zona, el número de aseos, el horario en el que se puede entrar y, si lo tienes, el listado de personal adscrito con antigüedades. Con eso, cualquier empresa seria te da un precio realista en dos días laborables después de la visita.

Puedes leer el detalle completo en la guía de subrogación del personal de limpieza y comprobar qué debería llevar el nuevo contrato en qué debe incluir un contrato de limpieza. Si lo que quieres es cambiar ya, empieza por la página de contacto y concertamos la visita esta misma semana.

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